Dicen que antes de entrar en el mar, el río tiembla de miedo; mira para atrás todo el recorrido, las cumbres y las montañas, el largo y sinuoso camino que atravesó entre selvas y pueblos, y ve frente de sí un océano tan grande, que entrar en el sólo puede significar desaparecer para siempre. Pero no existe otra manera. El río no puede volver. Nadie puede volver. Volver atrás es imposible en la existencia. No hay otra manera, el río no puede volver. El río necesita aceptar su naturaleza y entrar al océano. Solamente entrando en el océano se diluirá el miedo. Porque sólo entonces sabrá el río que no se trata de desaparecer en el océano, sino de convertirse en océano
Léelo te va a gustar 👇🏻 Ati II Pillahuaso (Rumiñahui) Nació en Píllaro hacia 1482 aproximadamente. Fueron sus padres el Inca Huayna Cápac y Nary Ati, princesa de Píllaro; hija de Pillahuaso, Cacique o Ati de Píllaro, San Miguel, Mulalillo y Panzaleo y de la reina Choazanguil. El verdadero nombre de Rumiñahui es Pillahuaso, tomado de su abuelo. Rumiñahui es solamente un apodo que significa «Cara de Piedra» y así lo llamaban por tener un berrueco o tumorcillo en la niña del ojo. Pillahuaso es voz de orígen «Quitwa», más antigua que el quechua. En cambio «Ati» es qechua y significa «Vencedor, invencible…», título que usaba el viejo Pillahuaso en tiempos de Huayna Cápac, habiéndolo trasmitido a su nieto Rumiñahui. Debió tener 51 años de edad aproximadamente en 1533 cuando Atahualpa fue preso. Entonces Rumiñahui y otros Caciques se dirigieron a Cajamarca para hacerlo huir pero viendo que era imposible, «aullando de dolor» regresaron a sus tierras para preparar la guerra contra los invasores. Cuando el 29 de Agosto de 1533 las candeladas anunciaron que Atahualpa había sido ajusticiado en Cajamarca y la noticia se regó por el imperio; Rumiñahui se proclamó Shyri de Quito por ser hermano mayor del Inca, asumió el mando, preparó los ejércitos, los disciplinó y salió a encontrar a los invasores que subían por la sierra al mando del Capitán Sebastián de Benalcázar. Rumiñahui al verse vencido por Benalcázar optó por huir a Quito donde hizo asesinar a su hermano el Inca Illiscacha y a las vírgenes del templo del sol; luego destruyó y quemó los edificios para que nada cayera en manos de los españoles, retiróse por el occidente a Jatun Sicchos a ofrecer nueva resitencia, escondiendo los tesoros en algún sitio cercano a Píllaro, en la zona de los Llanganatis, donde aún deben estar y no en las cercanías del monte Rumiñahui, conforme se ha aseverado equivocadamente. A principio de Enero de 1535 Rumiñahui fue apresado por el Cap. Hernando de la Parra y fue trasladado en parihuelas a donde estaba Benalcázar, que lo hizo torturar con otros Caciques para que indique el paradero de los tesoros del Inca; sin conseguirlo, de suerte que cansado de tanto silencio mandó ajusticiarlos, asándolos a fuego lento y sobre una parrilla, en la placeta de la fundación de Quito, porque aún no se había trazado la plaza mayor. Rumiñahui es considerado el héroe de la resistencia nacional indígena de 1534 y uno de los más valientes exponentes de su raza. En recompensa por sus honorables acciones se realizaron varios monumentos en su nombre uno de ellos fue plasmar su rostro en el billete de «Mil sucres».
El Sunfo, especie Clinopodium nubigenum (Kunth) Kuntze. Familia Lamiaceae El Sunfo es una planta herbácea, rastrera, sin frutos, de hojas opuestas, que posee flores hermafroditas. Es reconocida por su particular aroma que es un poco fuerte. Especialmente usado para el soroche o mal de altura, que se produce por la falta de oxígeno en las altitudes, generalmente presentada en la gente que trabaja en los páramos, montañistas y viajeros.
La planta de Sunfo crece en las montañas aproximadamente de 3.400 a 5.000 m s.n.m.
Diseñado y construido por Howard Hughes en la década de 1930, es considerado uno de los aviones más impresionantes y estéticamente bellos de la historia de la aviación. Este avión estableció un nuevo récord mundial de velocidad de 352.322 mph el 13 de septiembre de 1935, destacándose por su diseño elegante y aerodinámico con alas que se integraban suavemente en el fuselaje. Reflejando la pasión de Hughes por la aviación y su deseo de empujar los límites de velocidad y rendimiento, el H-1 Racer fue fundamental en el avance de la ingeniería aeronáutica.
FUE ABANDONADO SIN EMBARGO AYUDA A LAS TORTUGUITAS A LLEGAR AL MAR Se dice que en Playa Miramar, en Ciudad Madero, Tamaulipas, este lomito fue abandonado a su suerte y en medio de sus propias tormentas se dió a la tarea de ayudar a las tortugas a que lleguen al mar sanas y salvas. Si alguna de ellas cae o se voltea, él las levanta las empuja o las lleva entre su hocico al mar; aleja a las gaviotas que quieren llevarse a las pequeñas, recorre la playa patrullando y, al final del día, disfruta el atardecer. La historia se dio a conocer en el año 2021. Un aplauso para este amiguito 👏
🍕El hombre que está a la derecha era Raffaele Esposito. Este hombre revolucionó un platillo considerado «pobre» y lo transformó en un platillo famoso en todo el mundo.
🍕Fue el inventor de la pizza Magherita. Antes la pizza era un platillo popular en los barrios pobres de la ciudad de Nápoles, sólo se preparaba la pizza Marinara, con salsa de tomate,ajo y orégano, sin queso.
🍕En el año 1889 ,durante la visita del rey Umberto I y de la reina Margherita di Savoia en la ciudad de Nápoles, el chef Raffaele Esposito quiso sorprender la reina preparando una pizza con los colores de la bandera Italiana, con el rojo de la salsa de tomate, el blanco del queso mozzarella y el verde del albahaca.
En 1889 en Nápoles nació la pizza Margherita gracias al «pizzaiuolo» Raffaele Esposito.
Hablemos de los verdaderos héroes del monte Everest, ya que nadie habla de ellos
¿Quienes son? Los sherpa o sherpas son una de las etnias que habitan las regiones montañosas de Nepal, en el Himalaya. Debido a su importancia como guías el término se ha ampliado a cualquier guía del Himalaya.
Estos tipos con capacidades sobrehumanas, no ocupan oxígeno ni nada de esas cosas para subir a la cima, y no solo eso.. son ellos los que cargan todo el equipaje de los supuestos «escaladores profesionales»
Así como lo oye, y son lo que menos crédito tienen, mientras alguien llega a la meta y medio país lo alaba, ellos están detrás de cámaras con cara de 🥱 (que pereza la otra semana tengo que venir 3 veces más)
Para ellos es un chiste subir, y se menciona que muchas veces, más de un «profesional» paga más de 7 sherpas, lo necesario como subirlos alzados sin que el escalador haga casi nada.
Un sherpa tiene el récord mundial de subir 29 veces.. así como lo oye.
Y para cerrar, ningún escalador «profesional» ah subido nunca sin ayuda de ellos.
Cuando alguien lo suba solo sin la ayuda de estos héroes, me avisan, para aplaudirle y hacerles una nota digna.
Algo que debemos agradecer mucho de Daniel Vargas, es que el en su trayectoria siempre se refirió a su guía «Sherpa» y se refería a el como todo un héroe, algo «sobrehumano» y siempre le daba los creditos de todo.
El mycelium, o micorrysis, es un hongo que se expande bajo tierra creando una red de conexión entre todas las especies vegetales, algo así como el internet, que les permite no sólo comunicarse, sino también cuidarse, protegerse, alimentarse, y abastecerse de agua.
Cuando un árbol del bosque es cortado, este micelio comunica a todos los árboles en el bosque que uno de ellos está muriendo y todos los demás árboles a través del micelio comienzan a cuidar el tronco restante para tratar de salvar esa vida. Lo alimentan con agua y lo protegen porque ese tronco moribundo es parte de la familia del bosque.
Todo tiene un idioma. Es el lenguaje universal. Aprendamos a reconectar con este lenguaje no verbal, entendiendo que todos somos parte de lo mismo.
Aún tenemos mucho que aprender de nuestros hermanos mayores, de los árboles y del bosque y sobre todo de Nuestra Madre Tierra.
¿Sabías que esta tribu construye sus casas en las copas de los árboles?
En lo profundo de los bosques tropicales de Papua Occidental en Indonesia, habita una de las tribus más fascinantes y enigmáticas del mundo: los Korowai. Aislados del mundo exterior hasta los años 70, los Korowai han desarrollado un estilo de vida único y una cultura que desafía la comprensión moderna.
Los Korowai son conocidos por sus impresionantes casas en los árboles, construidas a alturas que pueden superar los 30 metros sobre el suelo. Estas estructuras no solo son un refugio contra amenazas terrestres, como animales salvajes, sino también una medida preventiva contra las inundaciones durante la temporada de lluvias. Cada casa en el árbol es una obra de ingeniería tradicional, construida utilizando técnicas transmitidas de generación en generación, sin el uso de herramientas modernas.
La sociedad Korowai se estructura en pequeñas familias que forman clanes, y su economía se basa en la caza, la recolección y, en menor medida, la horticultura. Los hombres son hábiles cazadores, utilizando arcos y flechas para capturar presas, mientras que las mujeres y los niños recogen frutas y otros alimentos silvestres. La sago, obtenida del tronco de ciertas palmeras, constituye la base de su dieta y es considerada un alimento esencial.
Los Korowai también son conocidos por su sistema de creencias espiritual que incluye la práctica de la brujería. Según su cosmovisión, los males naturales y las enfermedades son a menudo resultado de actos maléficos realizados por brujos. En el pasado, esto llevaba a la práctica del canibalismo ritual, aunque informes recientes sugieren que esta práctica podría haber disminuido o incluso desaparecido.
A pesar de su contacto gradual con el mundo exterior, los Korowai continúan viviendo de manera muy tradicional. Sin embargo, este aislamiento está cambiando lentamente debido a la influencia de misioneros y el creciente interés turístico en su modo de vida. Estas interacciones han introducido cambios en la dinámica social y cultural de los Korowai, presentando desafíos para la preservación de su herencia cultural.
El futuro de los Korowai está en un punto de inflexión, enfrentando presiones externas que incluyen la deforestación y la globalización. La lucha por mantener su identidad cultural mientras se adaptan a las realidades cambiantes es un testimonio de su resiliencia y de la complejidad de la interacción entre las culturas tradicionales y el mundo moderno.
Así, los Korowai nos ofrecen una ventana a un modo de vida que desaparece rápidamente en nuestro mundo globalizado. Son un recordatorio de la diversidad y riqueza de las culturas humanas y de la importancia de preservar estos legados para futuras generaciones.